7 de maig 2010

JOAN CABALLERIA PALAU

Joan Caballería Palau, mi abuelo, nació el 10 de noviembre de 1892 en el pueblo de Súria, fue bautizado el día 11 de noviembre del mismo año, (aunque creo que en realidad nació el 27 de diciembre de 1892).

Mi abuelo era hijo de Antoni Caballería Selva y de Clotilde Palau Freixa ambos naturales de la ciudad de Manresa y de oficio jornaleros. Tuvo tres hermanos Ermenegildo, Carles y Teresa. La familia se trasladó a vivir a Sabadell y fue allí donde empezó a trabajar a la temprana edad de 9 años, por este motivo no tuvo formación académica y creció sin saber leer ni escribir.

Durante el tiempo que estuvo haciendo el servicio militar en Tàrrega ciudad de la provincia de Lleida conoció a mi abuela Josefa Roca Duch, que trabajaba de cocinera, sirviendo en una casa. Se casaron y fueron a vivir a Badalona, motivados por la oferta de empleo que proporcionaba una ciudad industrial del entorno de Barcelona. En este período Juan Caballería trabajó de mecánico y se especializó en la profesión de fresador.

A la edad de 26 años, el 7 de septiembre de 1918, nació su primer hijo de nombre Emili, vivían por entonces en la calle del Sol núm. 47 de Badalona, después nacieron dos hijos más Montserrat en 1920 y Antoni el 1922.
Como obrero que era estuvo afiliado a la CNT, en una de las épocas mas duras de la represión contra el Sindicalismo, represión llevada a cabo por el general Severiano Martínez Anido como Gobernador Civil de la provincia de Barcelona, y Miguel Arlegui, Jefe Superior de la Policía. Por aquel entonces los pistoleros de los Sindicatos Libres actuaban sin limitaciones y al amparo de las autoridades, era el tiempo en que hoy los historiadores llaman “del pistolerismo”. Este ambiente y sobre todo el inicio de la dictadura militar del General Primo de Rivera hizo que mi abuelo y la familia al completo iniciaran el camino hacia el exilio en Francia. El desencadenante fue el asesinato de un obrero en Badalona que tenía un semblante a mi abuelo, todos pensaron que se trataba de él, y por eso creyó que los pistoleros del “Libre” se habían confundido de hombre, el temor a lo peor lo llevó hasta Perpiñán.
En Perpiñan estuvo trabajando de conserje en “La Casa de España”, y fue allí donde estuvo en contacto con muchas personalidades de la época, que por sus ideales habían tenido que exiliarse, y que a pesar de todo mantenían la esperanza y el sueño de libertad bien vivo. Allí conoció a Francesc Maciá a quién llevó la comida durante su corto cautiverio en la ciudad, después de su arresto junto a otros Patriotas Catalanes por el fallido intento de provocar una insurrección popular en Catalunya, penetrando armados por Prats de Molló. También se reencontró con su amigo de Badalona Joan Manent Pesas sindicalista de la CNT, y secretario durante la guerra civil de Joan Peiró mientras tuvo el cargo de ministro de Industria de la República Española, Joan Manent también fue alcalde de Badalona durante un corto periodo de tiempo. Con Joan Manent mantuvo siempre una gran amistad. Fue también durante el exilio en 1926 que nació su cuarto hijo, una niña de nombre Octavia.

Durante 1929 mi familia volvió a Badalona, un año más tarde nació mi padre Ramón Caballería Roca el 7 de enero de 1930. De regreso a Badalona encontró trabajo en un bar de la calle Barcelona que tenían unos buenos amigos, Ramón y Candelaria. Después fue conserge en la sede del sindicato CNT en la calle Conquista, también se encargaba de llevar el bar.

Mi abuelo siempre trabajó muy duro y no le importó hacer jornadas larguísimas compaginando dos empleos el de mecánico y el de camarero, para proporcionar a sus hijos educación, e hizo el esfuerzo de aprender a leer y a escribir ya a la edad adulta gracias a la ayuda de su hijo mayor Emili, el cual llegó incluso a ingresar en la facultad de Aparejadores de Barcelona.

Cuando se proclamó la Segunda Republica Española fue un día cargado de esperanza, un día memorable, de gran alegría pues mi abuelo profesaba los ideales Republicanos de igualdad, libertad y justicia.

Mi abuelo fué conserje en la sede de la CNT hasta el cisma trentista, pues él ideológicamente estaba cercano al ideal trentista (encarnado por Joan Peiró, Ángel Pestaña o Pere Cané), que básicamente se oponía a la ingerencia de la FAI dentro del Sindicato, es decir la tendencia moderada y sindicalista contra la radical y anarquista de la FAI, cuando el ala moderada de la CNT se marchó para crear los sindicatos de oposición, también mi abuelo dejó el cargo, entonces fueron a vivir a la calle Maragall num. 24 de Badalona.

Durante la Revolución de octubre de 1934, mi abuelo no estuvo implicado en ningún acto aunque sí su hijo mayor Emili miembro de las juventudes comunistas, que a los quince años se vio implicado en un tiroteo contra las fuerzas de asalto que venían de Barcelona para tomar Badalona, afortunadamente no hubo ningún herido ni muerto que lamentar, aunque si fueron presos mi tío Emilio i dos compañeros Gregori Biel y Matías González García, mi tío estuvo preso durante 6 meses en la prisión Modelo de Barcelona por ser menor de edad, su compañeros pasaron 1 año.

Cuando el golpe militar del General Franco mi abuelo y toda la familia estaba con la defensa de la República Española, y lo estuvieron siempre. Durante los primeros meses de la guerra en los que el golpe de estado propició en la zona Republicana que la legalidad, el orden y la justicia desaparecieran por completo y se produjeran atentados contra personas por el solo hecho de pensar diferente o caer mal, mi abuelo protegió, guardó y fue siempre fiel al ideal de libertad y justicia que siempre tuvo.

Durante el transcurso de la Guerra mi abuelo se afilió al PSUC, del que también formaban parte su hijos Montserrat y Emili que llegó a ser secretario de organización en Badalona. Durante este periodo, él siempre estuvo en la retaguardia y no fue movilizado para luchar en el frente, se limitó a trabajar de mecánico concretamente en Can Bacás. Si que estuvieron en el Ejército su hijo mayor Emili, siendo comisario político, y que durante la retirada desapareció cerca de la frontera con Francia en la zona de Figueres, y Antoni que se alistó voluntario en el ejército muriendo en el frente del ebro a principios de 1938.

Cuando ya se veía venir la derrota y la caída de Barcelona mi abuelo y toda la familia tuvieron la oportunidad de exiliarse, mi tío Emilio les envió un coche para llevarlos hasta la frontera francesa, pero mi abuelo se negó, pues ya había vivido un exilio y sabía lo que signicaba estar lejos del hogar. Además la propaganda Franquista insistía en el hecho de que las personas que no hubieran intervenido en delitos de sangre serían respetadas, por ese motivo se quedó y porque no imaginó de lo que sería capaz de hacer la represión Franquista.

Las tropas Franquistas entraron en Badalona a finales de enero de 1939, la guardia Civil arrestó a mi abuelo el 9 de febrero de 1939 por Rebelión Militar, que ironía, se celebró el consejo de guerra el 18 de febrero de 1939 y se le fusiló el 27 de febrero de 1939, sin ninguna prueba fehaciente de los delitos que se le imputaban. Dieciocho días fueron suficientes para arrestar, condenar y ejecutar a mi abuelo, y a tantos otros.

Fue fusilado en el “Camp de la Bota” y enterrado en el cementerio de Montjuïc en el “Fossar de la Pedrera”, ese lugar que fue siniestro es hoy un hermoso jardín, con un pequeño lago que rodea la sepultura del Presidente Companys, sobre la explanada de césped se encuentra también el memorial de los caídos de las Brigadas Internacionales, y de los judíos víctimas del Nazismo. En este lugar descansa en paz, pues allí donde hubo barbarie hay hoy dignidad.

3 comentaris:

  1. Y todavía pretenden que nos olvidemos de todo.

    Un saludo muy cordial y un recuerdo muy profundo para tu abuelo.

    ¡Visca Catalunya Lliure i Visca la República!

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  2. M'ha emocionat molt llegir el nom del meu oncle (oncle primer del meu pare) Gregori Biel, a qui sempre he estimat molt. Va morir el 1986 a París, on vivia. Als anys setanta jo era un nen i vaig passar dos estius a casa seva i de la seva dona, la meva tia Ernestine, que morí dos anys després. Recordo com si fos ahir que l'oncle un dia em va fer agafar una llibreta i un bolígraf i em va portar al cementiri Père Lachaise, a prop d'on vivien. Volia que jo veiés el monument dels morts republicans a Mauthausen, i que anotés les seves explicacions.
    Cada any, a principi de juny, els oncles venien a Badalona, on s'estaven a casa unes setmanes. És un record que no oblidaré mai, per anys que passin. Va marcar la meva infantesa i primera adolescència. Eren entranyables les converses que tenia amb l'oncle, que seia al balcó de bon matí a llegir el diari. Entranyables, sí, com ho era ell. Un home noble i valent. Un gran home.
    Isabel, t'agraeixo molt la teva tasca de memòria, allò que de manera repugnant se silencia en aquest desgraciat país, Catalunya. El meu oncle va patir molt a la vida pels seus ideals, i ara la seva persona ja no resta injustament oblidada en l'abisme del temps. L'oncle és recordat, d'alguna manera ha estat homenatjat gràcies a la teva imprescindible investigació, que t'honora.
    Repeteixo, Isabel, moltes gràcies. Perquè m'has fet molt content, però sobretot perquè el meu oncle, com tots els homes i dones que van lluitar per la llibertat, s'ho mereix.

    Ricard Biel

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  3. Moltes gràcies a tu Ricard, el que dic del teu oncle Gregori Biel Salabert ho he extret d'un llibre que vaig llegir, editat pel Museu de Badalona (Monografies Badalonines) "Àlbum de la memòria compartida", i explica més coses sobre el teu oncle...És el seu company de la CNT Matias González el que explica en primera persona la vivència que van tenir tots dos el dissabte 6 d'octubre de 1934, crec que t'agradarà llegir-ho. M' ha agradat molt saber del teu oncle...i que tinguéssiu aquesta magnífica relació, perquè això si és un veritable tresor. Si necessites més informació em pots contactar a través del meu email (icaballeria@gmail.com)

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Gràcies pel vostre comentari, salut i república!